Como he comentado antes, la tradición
jerárquica está muy arraigada en el ambiente de trabajo en la
India. A la gente le cuesta mucho trabajo decir su propia opinión y
siempre intentarán decir lo que creen que el jefe quiere escuchar, o
lo que creen que es lo correcto decir, aunque no sea verdad. Si un
superior dos escalones arriba les pregunta algo, querrán decir sólo
(y no más) de lo que su jefe inmediato quiera que digan.
Desarraigar esta costumbre conlleva un
proceso largo y se necesita mucha paciencia, pero es posible. Es
necesario tener charlas de uno-a-uno con cada una de las personas del
equipo de vez en cuando. Animarles a hablar con libertad en las
reuniones, a no tener miedo. También en las reuniones hacer
preguntas directas a cada uno, pedirles su opinión, aún sabiendo
que al principio no la darán... Puede tomar meses o semanas, pero
después de un tiempo serán capaces de decir realmente lo que
piensan. Hay que tener paciencia.
De forma similar, aceptar nuestros
errores y pedir disculpas cuando sea necesario es bueno. Aunque aquí
no es común (ya comentaré algo en un futuro acerca del orgullo y la
humildad) y la gente se puede sorprender, aprecian la sinceridad y
con ello el respeto y la confianza hacia el manager crece.
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